Mientras Asagi y Sakura libran su batalla como hermanas, Taki trama una venganza personal. Sin embargo, sus planes van en contra de las enseñanzas de Edwin Black, el líder de la organización. Como consecuencia de su desobediencia, Taki termina siendo sometida al “Festín de Orgasmos de las Kunoichis”, un castigo en el que es entregada a un grupo de ninjas femeninas que la hacen sucumbir una y otra vez al placer como forma de humillación y disciplina.