Tras unirse al club de teatro, Katayama descubrió que la distante Nishida-senpai compartía con él el gusto por el diseño de vestuario. Una noche, ella le envió un enlace con fotos suyas usando un traje hecho por ella misma. Al día siguiente, cuando él comentó lo que había visto, Nishida lo llevó a su casa, donde aquella complicidad terminó convirtiéndose en una sesión de fotos eróticas.
Uchino ingresó al consejo estudiantil para estar cerca de Megumi Hokura, la presidenta que admiraba. Intentó concentrarse en su trabajo, pero los movimientos ambiguos de Hokura frente a él lo atormentaban. Un día, al agacharse para recoger los documentos que ella dejó caer, una imagen claramente lasciva confirmó las sospechas que llevaba tiempo evitando.







