Por casualidad, Takuya termina viajando a un balneario con playa junto a la familia de su cuñada Aika. Sin embargo, a pesar de haber logrado quedarse a solas con ella, no consigue mostrar su mejor faceta y termina sintiéndose frustrado y desanimado. Para consolar a su cuñado, Aika lo lleva a un acantilado apartado y solitario, donde ambos dan rienda suelta a su pasión sin reservas. Con el calor del deseo aún intacto, al regresar al alojamiento continúan amándose a escondidas de la familia, entregándose una y otra vez en una relación clandestina que los atrapa cada vez más.