Chisa se queda sola en casa con su tío cuando sus padres salen, y este aprovecha la ocasión para violarla, arrebatándole la virginidad mientras graba todo el acto con su teléfono. Usando las imágenes como chantaje, el tío la cita en su casa, donde la obliga a practicarle sexo oral, dejándola cubierta de semen y ahogándose con él. Después, Chisa bebe un refresco que contiene un diurético sin saberlo, y esa misma noche sale a caminar junto a su tío, quien la guía hacia un destino aún más oscuro y perverso bajo la apariencia de un paseo nocturno.